¿Por qué me amo?


Les comparto un ejercicio que realicé hace un tiempo, esto me ayudo a decirme todos los te amo que nunca me había dicho, luego los usé y aún sigo usando como afirmaciones.
El ejercicio consiste en tomar la lápiz y papel, luego te permites escribir todos lo te amos que salga de tu corazón, y esos Te Amo que salen de ti, es amor que viene de tu alma para ti.

Me amo porque me encanta ser quien soy.

 Me amo porque soy perfectamente imperfecta.

 Me amo porque soy un puñado de risas, unas cuantas  gotas de lágrimas de vez en cuando, una cuota de locura y un pedazo de dulzura. 

Me amo porque aprendí que para amar a otros debo amarme primero yo. 

Me amo porque soy una  mujer maravillosa, fuerte y valiente, guerrera que ha pesar de las dificultades sigo adelante. 

Me amo porque me he permitido abrir mis alar y volar.

Me amo y he decidido cuidarme, ser feliz y buscar sólo mi bienestar. 

Me amo porque soy extraordinaria y única, no hay dos como yo y ese es mi poder. 

Me amo porque me he permitido sentir. 
Me amor porque he podido llenar mis propios vacíos

Me amor porque he podido reconocer y sanar mis heridas

Me amo porque me he permitido aceptar mis sombras y abrazarla

Me amo porque he aprendido a confiar en mí y en mis sueños.

Me amo porque soy con quien pasaré el resto de mi vida.

Me amor porque he aprendido a reconocer mi valor 

Me amo porque aprendí a tomar responsabilidad sobre mi vida

Me amo porque he aprendido a disfrutar de mi propia compañía 

Me amo porque he decido darle amor a mi propio cuerpo. 
Me amo porque soy amor

Me amo por el simple hecho de Ser.

Si algunas de estas afirmaciones resuenan contigo, puedes tomarlas con toda tranquilidad.

6 maneras de como cuidar de ti

1) Expresa tus emociones
Reprimir tus emociones puede generar consecuencias negativas en tu cuerpo. Lo mejor es aprender a exteriorizarlos, ya sea hablarlo, escribirlo o de la manera que sea mejor para ti. Eso que sientes es necesario que lo aceptes, lo reconozcas, le des espacio y así poder sanarlo. Nuestras emociones y sentimientos son parte de nuestra experiencia de vida, permite que fluyan. Busca o pide ayuda si es necesario.


“Cuando las emociones no se expresan, el cuerpo habla”


2) Acéptate tal como eres 

Cuando no nos aceptamos como somos bloqueamos nuestra verdadera esencia. Conócete, permítete sanar tus heridas y llenar tus propios vacíos. Acepta tus virtudes, habilidades, debilidades y rarezas sin juicios ni críticas, aunque no eres perfecto si eres valioso. Conecta con quien realmente eres. No te compares con los demás, tú eres tú y el otro es el otro, cada quién tiene sus propios tiempos. Recuerda que cada uno de nosotros somos únicos y maravillosos. Tomate tiempo para apreciar lo extraordinario que eres 


“Si deseas amor verdadero, aprende  amarte”


3) Cuida tu diálogo interior

Cuando tenemos baja autoestima solemos tener un enemigo en nuestro interior que no para de decirnos cosas negativas como “no eres capaz” “no puedes” “no eres inteligente” “no te lo mereces” y un sinfín de cosas que no son nada ciertas, pero nos llegamos a creer. 

Es Momento de ponerle un STOP a ese saboteador, dejar de creerle y comenzar  a estar  atento a esa conversación que tienes contigo mismo y  poner tus pensamientos a tu favor, de esta   manera vas construyendo un diálogo positivo y vas aprendiendo a gestionar tus pensamientos, e irás  minimizando esa voz. Al principio pueda que te cueste un poco, pero con la práctica se te hará cada vez más fácil. Así  vas entrenando  tu mente a ser más selectivo con tus pensamientos. 


“Tu mente siempre te recordará lo malo, lo difícil, lo negativo. Recuérdale tú a ella tu grandeza, tu inmensidad, tu pasión y tu fortaleza”


4) Elige tu bienestar

Controla lo que ves y escuchas, ya que lo que consumen tus ojos y oídos  puede  generarte  angustia, miedo o cualquier mal sentimiento. Por tu bienestar  mental y emocional es mejor mantenerte alejado de noticias o información negativas. Si no te aporta nada positivo sigue de largo y elige lo que te hace sentir bien.


“Busca paz en tu mente y obtendrás salud en tu cuerpo”


5) Conéctate contigo mismo 

Es necesario que hagas un espacio en el que puedas conectarte contigo mismo, puede ser a través de la meditación, la yoga, el ejercicio, escribir, leer, estar en contacto con la naturaleza o conectarte con el presente, tú eliges lo que se acomode a ti, lo importante es que a diario te tomes tiempo para estar contigo mismo.


“Haz un viaje interior hacia la conexión contigo mismo”


6) Se tu  prioridad 

Elegir ser tu prioridad no es egoísmo es necesario. No hay nada más gratificante que amarte, cuidarte, complacerte, hacer lo que deseas, ser autosuficiente y cubrir tus propias necesidades. 

Cuando tú te conviertes en tu prioridad, eres capaz de gestionar el resto de tu vida de una forma más efectiva y saludable, además las personas comenzarán a respetarte más a ti y los límites que pones.

Cuando dices si, queriendo decir que no, recuerda esto: cada vez que dices SI a otros, te dices NO a ti mismo. Eso no es justo contigo ¿o si?


“Para muchos quizás sea egoísmo, pero debes tener una prioridad en la vida…TÚ”

Cuídate, eres el jardín que crece dentro de ti

Te estuve buscando por mucho tiempo

Te busqué en otros brazos y no te sentí.

Te busqué en otros ojos y no te vi.

Te busqué en mis sueños y no te soñé.

Te busqué en mis días de soledad y no sentí tu compañía.

Te busqué en las palabras sueltas y no te leí.

Te busqué en las estrellas y no te vi brillar.

Te busqué en mis días de alegría y no te vi reír.

Te busqué entre las canciones más bonitas y no te escuché.

Te busqué entre las calles y no encontré la salida.

Te busqué en medio de la gente y noté mucha ausencia… 

¡DÓNDE ESTÁS!

En donde nunca me has buscado…en tu interior 

La Vulnerabilidad

Hace unas semanas atrás escuché a una persona hablando sobre este tema y razonó tanto conmigo que decidí compartirles un poco de mi experiencia con la vulnerabilidad

Cuando era niña y lloraba, me decían; no llores o deja de llorar y el significado que le di fue que no está bien llorar o mostrarme triste, así que lloraba cuando estaba  a solas, mayormente era a la hora de dormir y de esa manera fui creciendo. De adulta seguí con ese mismo comportamiento, esperaba estar a solas para poder desahogarme, porque delante de los demás debía ser fuerte, tener todo bajo control ser “Perfecta” gastando energía tratando de mantener una cara que no era realmente la mía, así fui creando una máscara para no expresar ningún tipo de sentimientos 

Mis problemas personales los escondía, reprimiendo todo lo que sentía, haciendo  “tripas corazones” (una frese que hace referencia a esforzase en disimular algún miedo o sentimiento) Así vivía,  disimulando mis emociones, tantos positivos como negativos.  Para mí no era una opción pedir o buscar ayuda, ya que según mi creencia eso me haría ver como una persona débil y eso no estaba permitido, todo esto para guardar las apariencias ante los demás.

Cuando inicie este maravilloso viaje del auto conocimiento, aprendí que no somos de piedra, que esta bien mostrar las emociones, son los que nos hacen ser humanos y perfectamente imperfectos. Que la  vida no es lineal, tienes sus momentos altos y bajos, es parte de la vida. Es necesario exteriorizar lo que sentimos porque nos ayuda a soltar. De esa manera me fui quitando las máscaras que me había creado. Fue todo un  proceso en el que de a poco a poco me permití buscar ayuda e ir abriéndome con las personas adecuadas. Aprendí a darle espacio a mis emociones y a la vulnerabilidad, ahora los acepto, los abrazo y los comparto con los demás. 

El mostrar mi vulnerabilidad ante la gente me ayudado a ganar más confianza en mi misma, a mostrarme como soy y a conectar con otras personas.

Yo definiría Vulnerabilidad como valentía y coraje, porque es tener el valor de actuar y exponerse ante los demás cuando no se puede controlar los resultados.

“Lo que nos hace vulnerables es lo que nos haces humanos”

Gratitud

Yo no sabía exactamente qué significaba ser agradecido, ya que el significado que le daba era dar las gracias a alguien por algo, no sabía el poder que encierra este sentimiento. 

Hasta que un día  comencé a valorar y apreciar todo lo que me rodeaba. Desde entonces comencé a tomar consciencia de mi presente y fue algo maravilloso ya que todo lo que percibían mis ojos me hacían sentir un profundo aprecio y admiración, era como si estaba descubriendo un mundo nuevo, ya que antes siempre iba en automático, de un lado a otro pensando en el pasado, el futuro o lo que me faltaba, nunca me había detenido a ver lo que tenía frente a mí, no me daba la oportunidad de tomar consciencia de mi aquí y ahora. 

Cuando empece a practicar la gratitud mi vida comenzó  a cambiar mágicamente, todo se fue conectando y las cosas fueron llegando. El ser agradecida me ha enseñado que no podemos conseguir algo mejor si estamos peleados con esa situación, que es necesario aceptar y hacer las pases  para permitir que nuestro camino se abra y las cosas fluyan de la mejor manera. Aprendí a ver las adversidades como pequeños regalos que me invitan aprender y crecer. 

Hoy doy Gracias por cada una de las circunstancias que he vivido, ellas han forjado lo que soy hoy, y me han traído justo donde estoy  ¿Que si tengo todo lo que quiero? No, sin embargo tengo lo que necesito para ser feliz y sentirme plena.

El sentido de la Gratitud no es sólo sentirse feliz cuando tienes algo material, también es reconocer que nuestra existencia está llena de bendiciones, como por ejemplo; respirar, el poder de nuestros sentidos, el agua, la naturaleza y así un sinfín de cosas extraordinarias. 

Tenemos tanto porqué agradecer que muchas veces lo pasamos por obvias, o nos sumergimos en una queja constante que no nos damos cuenta del  privilegio que tenemos. Quejémonos menos, apreciemos y valoremos más. 

“La Gratitud es la clave que convierte los problemas en bendiciones y lo inesperado en regalos”

EL SOL BRILLANDO Y YO CIEGO

Reflexión/ Autor desconocido

EL SOL BRILLANDO…¡Y YO CIEGO! Estas palabras me las comentó hace muchos años un cieguito en un parque de Los Angeles, donde yo, como joven, me senté a pasar las horas del día sintiéndome muy triste y solo.  El cieguito, ya muy anciano, se entretenía en dar de comer a las palomas y entablamos conversación.

Le comenté hasta cierto punto algo de lo que estaba sintiendo y el ancianito me preguntó:

¿Has visto lo lindo que brilla el sol?

Sin darme cuenta quien me hablaba no podía ver, le contesté:

En realidad ni me  había fijado.

El anciano me contestó:

“ EL SOL BRILLANDO Y TU CIEGO…”

Han pasado muchos años de aquel encuentro y muchos años para darme cuenta que muchas veces vamos por la vida “CIEGOS”.  Nos levantamos con el “PROBLEMA” y caminamos todo el día con el “PROBLEMA” y el sol y la vida brillando a nuestro alrededor y no lo vemos.

No permitas que pase tu día sin mirar aquello hermoso que te rodea.  No pierdas ni un minuto más oscureciendo tu vida y la de otros a tu alrededor.  Todos tenemos problemas, pero recuerda que éstos son nuestra oportunidad para aprender y crecer.

QUE NO PASE UN DIA MÁS DONDE TERMINES DICIENDO:

“EL SOL BRILLANDO…¡Y YO CIEGO!”

——

Esta reflexión nos enseña que debemos valorar todo aquello que damos por sentado. Muchas veces vamos viviendo en automático, metidos de cabeza en los problemas, y las preocupaciones, esto no nos permiten ver más allá y ser conscientes de todos los privilegios y bendiciones que nos rodean. 

Le prestamos más atención al lado equivocado de la situación. Debemos aprender a disfrutar nuestro momento presente, apreciar y agradecer las pequeñas y grandes cosas que nos ofrece la vida. 

Las situaciones negativas nos traen enseñanzas, estos nos permite crecer y aprender. La mejor manera de resolver los conflictos es buscar soluciones. Práctica vivir tu momento presente.

A veces estamos tan ciegos que no nos damos cuenta que el sol brilla ante nuestros ojos.

Cómo dejar de preocuparse por el que dirán

Les comparto mis aprendizajes en este largo camino en el que he ido aprendiendo a manejar el miedo al que dirán.

*Es muy importante el auto-conocimiento/ Saber quien eres realmente, tener claro cuáles son tus valores y metas. Que esas metas sean más grandes que tus miedos.

*Aceptar y creer en tu valor propio/ Es necesario amarte, respetarte y creer en ti

*Es imposible gustarle a todo el mundo/ Lo hagas bien o no, siempre habrá gente que critique. Debemos aprender a vivir con eso. 

*No te tomes las cosas personal/ Si sabes quién eres realmente no tendría porque afectarte las opiniones de los demás. De ser a si, es algo en lo que debes trabajar.

*No eres la única persona con miedos e inseguridades/ Muchas veces creemos que somos los únicos que vivimos estas situaciones, y no es así, todos tenemos miedos e inseguridades, pero pocos se atreven a mostrarlo o decirlo. No estás solo en esto, hay muchos como tú y como yo.

*Somos humano perfectamente imperfectos/ Y como tal cometemos errores y nos equivocamos, es parte de nuestra experiencia de vida y aprendemos de ellos. No se trata de hacer las cosas perfectas, si no ser auténticos.

*Reconocer y aceptar tus miedos y limitaciones/ Para poder mejorarlos o cambiarlos primero debemos ser consciente de ellos.

*Eres tú él  único o la única responsable de tú vida, y si permites que decidan por ti, estarás entregando tu poder a los demás y vivirás una vida que no es la tuya.

*Tomar acción/ Dar ese primer paso, por muy pequeño que sea, lo importante es enfrentar ese miedo que muchas veces maximizamos y vemos como un monstruo, ya luego que lo enfrentas te darás cuenta que no era tan grande y tan malo de como lo veías.

*Celebra tus avances/ Es bueno que te felicites y celebres tus avance y cada logro alcanzado. Esto te motiva a seguir avanzando. Siéntete orgulloso de ti.

*Que es lo peor que puede pasar/ Está frase me ha ayudado a dar ese primer paso, ya que me hace reflexionar sobre lo peor que pudiera pasar y las probabilidades de que eso pase son muy pocas.

El miedo al que dirán nos limita, nos estanca, no nos permite avanzar, disfrutar, ni vivir nuestra propia vida ¿Saben una cosa? Nosotros mismos somos nuestros peores críticos y no hay otra persona más pendiente de ti, que tú mismo(a) 

Es hora de darle voz a tu propia esencia 

“ Lo que otros piensen de ti no es importante, lo más importante es lo que tú creas de ti mismo”

Miedo al qué dirán

Para mí era muy importante la opinión de los demás, de esta manera vivía complaciendo las expectativas de las personas, fingiendo cosas que no sentía ni pensaba. En algunas ocasiones prefería quedarme callada para no expresar mis ideas y opiniones, de este modo no hacía nada que me hiciera ver que estaba en desacuerdo con las personas, todo para quedar bien ante la gente. Cuando quería decir No; decía si y cuando quería decir Si; decía no. Siempre buscaba pasar desapercibida. Me costaba hacer amigos y socializar con otras personas, si tenía  dudas o no entendía, no me atrevía  alzar la mano y preguntar, mucho menos decir que no entendía…¡No que va decir la gente! ¡Qué van a pensar de mí! estos eran mis pensamientos la mayor parte del tiempo. 

En varias ocasiones me auto-exigía para hacer las cosas de manera “perfectas o correctas” para los demás y (según yo)  no decepcionarlos. De esa manera iba viviendo una vida que no era la mía, intentando ser alguien que no era. Me reprimí tanto, que luego no sabía quién era yo.

Toda esta situación era una angustia silenciosa, ya que vivía una vida limitada por el pánico ante  los  “malos” comentarios de los demás. Mi voz crítica, haciendo de las suya, tenía muchos pensamiento negativos hacia mí misma, creyendo que yo era mis pensamientos, como por ejemplo; tú eres así y punto, no hay de otra, si haces algo diferente te verán falsa, tú no eres así, no eres inteligente, los demás son más importante que tú, entre otras. Estos pensamientos me paralizaban, impidiendo vivir mi vida. 

En mi caso todo esto tenía que ver con mi baja autoestima, inseguridades, falta de amor propio, necesidad de aprobación y el no sentirme suficiente, ya que me sentía inferior al reto de las personas.  Yo sentía que todos eran más importantes que yo,  por esta misma razón no expresaba lo que pensaba, porqué (según yo) no tenía nada interesante, importante o “correcto” que decir. Si algo me molestaba, me sentía triste o estaba pasando por alguna adversidad no lo compartía con nadie, no querían que vieran mi lado vulnerable. La verdad tenía mucho miedo a ser  criticada o juzgada.

No les diré que es un miedo superado, ya que aún sigo trabajando en ello, me falta mucho por recorrer.  Para mi el miedo no es como una mancha que se limpia y listo, sólo que ahora he aprendido a manejarlo, hago las cosas a pesar del miedo, ya no permito que me controle. Ha sido todo un proceso y un trabajo bastante retador el llegar a donde estoy hoy, en algunas ocasiones se vuelve una guerra interna con mi mente, sin embargo, recuerdo que  mis metas son  más grandes que mis miedos, esto me impulsaron hacer todo lo que hago.

Quiero compartirles mis aprendizajes en este largo camino, pero no quiero hacer el texto más extenso, así que se los comparto en el próximo blog 😉 Saludos 

Siento que retrocedí

Hace un par de meses atrás pase por una situación que sentí que retrocedí en mi crecimiento personal. Me sentía muy molesta conmigo misma y me preguntaba una y otra vez ¿por qué tomaste esta actitud, si ya tienes tiempo trabajando en esto? ¿Qué te pasó contigo? Era un sentimiento de rabia y culpa que invadía todo mi cuerpo. Hasta que sentí la necesidad de exteriorizar lo que me estaba pasando. El hablarlo me ayudo a sacar ese mal sentimiento que me incomodaba.

Luego reflexione al respecto, aprendí que el crecimiento personal no es lineal, tiene altas y bajas, que todo en la vida es un aprendizaje y durante nuestra vida iremos cometiendo “errores” y aprenderemos de ellos. Algo importante, la acción requieren de movimientos y cuando nos movemos no nos quedamos estancados, si miramos para atrás veremos que no estamos en el mismo lugar.

Esta adversidad me permitió recordar todo lo que he aprendido y a donde he llegado. Gracias a ello pude conectar con mis avances. Algo que siempre debo recordar; no soy perfecta y se vale tener tropiezos. Que si no reacciono como esperaba, no pasa nada, es solo cuestión de tener paciencia, ya que me permite entender el proceso y saber que los resultados no son inmediatos, cada quien lleva su propio ritmo. Lo más importante es tratarme con mucho amor, ser compasiva conmigo misma, ser flexible, fluir y ser consciente de que cada momento incómodo son mis más grandes maestros.

Esta experiencia me sirvió para tomar impulso, continuar con más ganas y mucho entusiasmo.

¿QUIÉN SOY?

Es la pregunta más importante que podemos hacernos, pero muchos de nosotros estamos tan ocupados “viviendo la vida” que no nos detenemos a pensar quiénes somos y qué queremos realmente. Para vivir la vida que deseamos es necesario conocernos.

Yo era una de esas personas que estaba viviendo por inercia e iba siguiendo todo lo que dice la sociedad, no cuestionaba. Hasta que hubo un momento de quiebre en mi vida y decidí hacer un cambio, reinventarme. En ese proceso me pregunté ¿Ahora qué hago? ¿Hacía donde voy? ¿Que me gustaría hacer? La verdad, mi mente quedó en blanco, no me conocía lo suficiente como para responder estas preguntas. No tenía idea hacia donde podía dirigir mi vida, no sabía lo que quería, no conocía mis habilidades, ni mis virtudes, y mucho menos lo que me gusta hacer, ya que pase muchos años intentando ser otra persona, cumpliendo las expectativas de los demás, dejando que otros decidieran por mi, con miedo al que dirán, así fui escondido mi propio Ser, ya luego olvide quién era yo realmente, sin embargo si me preguntaba ¿en que no soy buena? ¿cuáles son mi defecto? ¿Que no se me da? Ahí si sacaba una larga lista. Lamentablemente nos enfocamos más en lo negativo que en lo positivo, llenándonos de complejos y creencias falsas, esto nos impide ver quiénes somos de verdad.

En este camino del desarrollo personal me he ido descubriendo, ha sido todo un proceso de introspección y autoconocimiento en el que he podido ver y aceptar mis partes oscuras, pero también reconocer y creer en mi propio valor. Ha sido un viaje con altas y bajas en el que poco a poco he ido tomando el control de mi vida, ir descubriendo el camino que quiero recorrer y vivir.

Cuando aprendemos a conocernos, nos damos cuenta que lo hacemos o tenemos no nos define, que somos mucho más que eso. Reconocemos que fuimos creados para ser únicos y que hay algo especial que cada uno puede hacer mejor que otros, que estamos aquí para vivir nuestra propia experiencia de vida. Cuando ya tenemos más claro quiénes somos, hacia donde nos queremos dirigirnos y nos permitimos SER, ya lo demás encontrará su lugar, haciéndose el camino más cómodo y fluido. De esta manera es más fácil para que el Universo conspiré a nuestro favor.

Hasta que lo aprendí y lo interiorice pude dejar de ser y hacer lo que los demás esperaban de mí. Ha sido todo un proceso poder dejar salir quién soy, ya que fueron muchos años tratando de ser alguien más y con mucha creencias erróneas en mi cabeza, sin embargo en ese andar me di cuenta, que yo soy la única responsable de mi vida, que yo decido y elijo “siempre podemos elegir” en ese momento me di cuenta de mi propio poder, y pude soltar el peso que llevaba en mis hombros, fue un sentimiento de Libertad.

Hoy me conozco mucho más, y aún me falta mucho por conocer, pero ahorita sé lo que realmente quiero en mi vida. Ahora lo más importante para mí, es darle voz a mi esencia, Permitirme Ser y escuchar mi corazón.

Tú eres el único dueño de tu vida y si permites que otros decidan por ti, estarás entregando tu poder a los demás.

¿Sabes quién eres?