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Equivocarse no es una opción

Una infancia marcada por la exigencia. Una adulta llena de perfeccionismo. Este episodio es un viaje del origen de esa herida, de abrazar lo imperfecto, soltar la culpa y volver a sentirse suficiente. Justo como somos.

Una infancia marcada por la exigencia. Una adulta llena de perfeccionismo. Este episodio es un viaje del origen de esa herida, de abrazar lo imperfecto, soltar la culpa y volver a sentirse suficiente. Justo como somos.

El laberinto del perfeccionismo

Una infancia marcada por la exigencia. Una adulta llena de perfeccionismo. Este episodio es un viaje del origen de esa herida, de abrazar lo imperfecto, soltar la culpa y volver a sentirse suficiente. Justo como somos.

Una infancia marcada por la exigencia. Una adulta llena de perfeccionismo. Este episodio es un viaje del origen de esa herida, de abrazar lo imperfecto, soltar la culpa y volver a sentirse suficiente. Justo como somos.

Sabiduría Inesperada

La sabiduría inesperada es la lección que no pedimos, pero necesitamos. Es el conocimiento que no se aprende en libros, sino en carne viva y en este episodio te cuento algunos de esos aprendizajes que me dejó la experiencia que te he venido contando en estos últimos episodios.
Muchas veces lo que más nos enseña llega del caos y eso nos obliga a mirar más hacia dentro. 

Muchas veces lo que más nos enseña llega del caos y eso nos obliga a mirar más hacia dentro. 

Mi niña interior

Una de las cosas que hizo que hubiera una transformación en mi vida fue reconectarme con  esa linda niña que un día fui. 

Esa pequeña niña con carita de ángel ya llevaba una herida emocional y a medida que fue creciendo llegaron muchas más, sin embargo, siempre hacía lo que podía para sonreír y ser feliz.

Ahora como adulta y responsable de ella, la tomé de la mano amorosamente y me permití traer situaciones incómodas y dolorosas para así tener una profunda y extensa plática juntas. Ese momento estuvo lleno de llanto, de risas, de dolor, de comprensión, de amor y reconciliación. Fue bastante liberador y emotivo el haberme reconectado con esa pequeña María Del Mar ya que me permitió ir sanando aquellas heridas que aún afectaban mi vida, además de recordar a esa niña hermosa que un día fui.

Desde entonces me he permitido divertirme como niña, hacerle saber y sentir que la amo con todo mi ser,  que pasé lo que pasé siempre estaré para ella y que ahora soy yo la que está a cargo de nuestra vida, así que me aseguraré de que sea más bonito y muy feliz. 

Te amo mi niña María Del Mar