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Soy mi meta

 

Trabajo en mi día a día y no es para impresionar a nadie, ni para pertenecer a un grupo de personas, estoy trabajando en mi porque descubrí que yo soy el mejor lugar para estar, que la relación  más importante es la que tengo conmigo misma, que el amor más bonito habita dentro de mi. Cuido de mi porque me hace sentir bien cuidar de mí. 

En este maravilloso viaje llamado  autoconocimiento he aprendido a valorar mi cuerpo, mi mente y mis emociones, siendo más exigente con las cosas a las que dirijo mi atención.

Estoy trabajando en mi porque me hace feliz verme feliz. Amo ser feliz dentro de mi propia piel y me agradezco el permitirme ser feliz desde adentro hacia afuera y no es para impresionar a nadie, es que así… yo soy feliz. 

Estoy trabando en mi misma , para mi misma y por mi misma.

8 Preguntas que puedes hacerte para mejorar la relación contigo misma

Tenerte en cuenta, valorarte y dedicarte tiempo son aspectos fundamentales que no puedes olvidar en tu día a día. Recuerda que primero debes estar bien tú, para luego poder ofrecer lo mejor de ti a los demás. Aunque nos han enseñado lo contrario y nos han hecho creer que pensar en nosotras mismas es ser egoísta  y no lo es. Si tú no eliges tu bienestar ¿quién lo hará? Si tú no te valoras ¿quién lo harás?  Si tú no te amas ¿quién lo hará? Si tú no lo haces ¿entonces quién lo hará por ti? Piénsalo, además, tú eres con quien pasarás el resto de tu vida y quién mejor que tú para que cuide de ti. 

Cuando tomas la decisión de cultivar la relación que tienes contigo misma, de llenarte de ti, de ser tu prioridad, tu vida se va poniendo cada vez mejor y mejor. Te lo digo desde mi propia experiencia personal.

Tener una buena relación contigo misma, es también tener una buena relación con los demás y con todo lo que te rodea, porque tu exterior es un reflejo de tu interior. 

Así que te comparto 8 preguntas que te ayudarán a tener una mejor relación contigo misma:

  1. ¿Cómo me veo?
  2. ¿Cuál es la imagen y que concepto tengo de mi?
  3. ¿Qué aspecto de mi me atrevo a aceptar con amor?
  4. ¿Cómo me hablo y me trato a mi misma?
  5. ¿Paso tiempo de calidad conmigo misma?
  6. ¿Me comprendo y soy compasiva conmigo?
  7. ¿Celebró mis pequeños y grandes logros?
  8. ¿Me siento orgullosa de mi misma?

Es importante que seas muy sincera contigo, aquí no engañas a nadie, solo a ti. Si realmente quieres ver cambios es necesario que seas abierta contigo misma y te atrevas a  cuestionar todo aquello que piensas de ti, a ver que tan cierto es eso negativo que piensas de ti. 

Este ejercicio de autoconocimiento te irá ayudando a conocerte, hacer tiempo para ti y pensar un poco más en tu bienestar.

Cuando tienes una buenas relación contigo misma, tus otras relaciones también lo son.

Es cuestión de Actitud

La única diferencia entre un Buen día y un mal día, es la ACTITUD 

Así que si deseas un poco de motivación para tener una mejor actitud en tu día a día, te regalo las líneas que leerás a continuación, te aseguro que te ayudará a tener un buen día.

Así que hoy decido Agradecer por un días más. Hoy decido ser feliz. Hoy decido hacer solo lo que me gusta. Hoy decido dejar las quejas a un lado. Hoy decido ser amable conmigo misma y con los demás. Hoy decido elegir lo que me hace bien. Hoy decido vivir mi momento presente. Hoy decido tener pensamientos que se alinien con mi bienestar. Hoy decido reí y divertirme como una niña. Hoy decido ver sólo lo quiero ver. Hoy decido amarme más que ayer. Hoy decido apreciar la narturaleza y todo lo que me rodea. Hoy decido dejar las preocupaciones aún lado y me permito fluir con lo que me trae este maravilloso día. Hoy me permito saborear mi bebida y deleitarme con la comida. Hoy haré lo mejor que pueda para cultivar mi alegría. 

¡HOY  DECIDO TENER UN EXCELENTE  DÍA! 

Nota: Léelo las veces que consideres que sean necesarias para ti😉

Nunca estamos en el lugar equivocado

No necesitas ir a un lugar diferente para ser diferente.
Cuando seas diferente en el lugar en el que estas, ese lugar se transformará rápidamente.

Esta frase me hace recordar un momento de mi vida en el que estaba pasando por una situación bastante complicada y lo que más deseaba era irme de donde estaba, quería salir corriendo, queria escapar de todo lo que estaba pasando. Recuerdo que me repetía una y otra vez; quiero irme de aquí, no quiero estar aquí. Mientras mantenía esos pensamientos mis estados de ánimos era tristeza , rabia, culpa, dolor, resentimiento y yo creia que al irme a otro lugar, todo acabaría o por lo menos mejoraría, porque estaría en un nuevo lugar  y así dejaba todo aquello atrás. Lo que no sabía era que para donde me fuese me iba a llevar a mi misma, así que me iba a llevar todas mis conflictos internos, porque el problema no era el lugar, si no lo que pasaba dentro de mi.

En un momento de reflexion me di cuenta que no me gustaba como me sentía, así que decidí cambiar mi actitud ya que no podía cambiar la situación. De esta manera comencé apreciar y agradecer todo lo que tenía y me rodea, en ese momento me di cuenta de todas las bendiciones y de las oportunidades que tenía, justo en ese momento todo el lugar se transformó para mí y no solo el lugar, yo también fui sintiendo cada vez mejor y mejor.

Hoy miro hacia atrás y me siento feliz y agradecida por haber estado en donde estaba en aquel momento de mi vida.

NUNCA ESTÁS EN EL LUGAR EQUIVOCADO. ESTAS EN EL LUGAR CORRECTO, MIRANDO LAS COSAS DE MANERA EQUIVOCADA.

Momentos incomodos, pero necesarios

Les comparto dos de los momentos más incómodos que pasé en este maravilloso viaje de la superación personal 

Así que estas dos situaciones me permitieron mirar hacía adentro, en donde no había ido en muchos años y de esa manera pude observar que tenía muchas razones por la que debía trabajar en mi, si deseaba mejorar y rodearme de mejores personas y sobre todo ser la persona que deseo tener en mi vida. 

  1. Cuando escuché por primera vez que “atraemos lo que somos” me costó aceptarlo, ya que yo creía en <Polos opuestos se atraen>  Así que para mi, eso no tenía sentido, recuerdo que decía; además las personas con las que me rodeo y yo somos muy diferentes, no nos gustan las mismas cosas y tenemos poco en común, sin embargo, en un momento de reflexión me di cuenta de que si deseaba mejorar debía reconocer en ellos lo que no veía en mí. Entonces, a medida que me fui conociendo y observando, pude notar en mí, conductas que aquellas personas tenían, así que me armé de valor; tome lápiz, papel y decidí ir a lo más profundo de mi ser, e hice una lista de las cosas que internamente teníamos en común y vaya sorpresa que me lleve. Fue duro, pero necesario de aceptar, ya que pude ser consciente de que había muchas cosas en mi que debía trabajar y mejorar.

2. Cuando leí en un libro ¿Serías amiga de una persona como tú? Me pareció una pregunta incómoda y difícil de responder, así que la ignoré y seguí leyendo, sin embargo, a los días volví al mismo capítulo, me armé de valentía y me hice la pregunta ¿Sería amiga de una persona como yo? Luego de una larga pausa, me armé de valor para poder responder la pregunta y más que responderla, ser muy, muy, muy sincera conmigo misma, ya que intuía que la respuesta sería un NO.

Luego de un largo, duro y retador trabajo interior puedo decir con mucho orgullo que soy mi mejor amiga, amo ser la persona que soy hoy. Hoy soy mi mejor versión y mañana seré mejor de lo que soy hoy, porque el trabajo interior no termina, ya que siempre estamos en constante aprendizaje, crecimiento, autoconocimiento y evolución. 

OJO, aún me falta mucho por mejorar y cosas por sanar, sin embargo me siento contenta con lo que soy.

Hoy soy mi admiradora nº 1 💖

¿Y tú serías amiga de alguien como tú?

Mi niña interior

Una de las cosas que hizo que hubiera una transformación en mi vida fue reconectarme con  esa linda niña que un día fui. 

Esa pequeña niña con carita de ángel ya llevaba una herida emocional y a medida que fue creciendo llegaron muchas más, sin embargo, siempre hacía lo que podía para sonreír y ser feliz.

Ahora como adulta y responsable de ella, la tomé de la mano amorosamente y me permití traer situaciones incómodas y dolorosas para así tener una profunda y extensa plática juntas. Ese momento estuvo lleno de llanto, de risas, de dolor, de comprensión, de amor y reconciliación. Fue bastante liberador y emotivo el haberme reconectado con esa pequeña María Del Mar ya que me permitió ir sanando aquellas heridas que aún afectaban mi vida, además de recordar a esa niña hermosa que un día fui.

Desde entonces me he permitido divertirme como niña, hacerle saber y sentir que la amo con todo mi ser,  que pasé lo que pasé siempre estaré para ella y que ahora soy yo la que está a cargo de nuestra vida, así que me aseguraré de que sea más bonito y muy feliz. 

Te amo mi niña María Del Mar 

Cuando nos aferramos a alguien

Hace varios años atrás estuve en una relación en la que estaba cómoda, más no feliz y en mi cabeza habían dos vocecitas, digamos que uno era el angelito malvado y el otro el angelito bueno. Por mi baja autoestima en ese momento le prestaba más atención al angelito malo, yo le creía todo lo que me decía. En cambio, cuando me hablaba el angelito bueno, dudaba de lo que me decía, no lo tomaba en cuenta, cuestionaba lo que me decía y en ocasiones cuando me hacía reflexionar, salía 👿 el angelito malvado.

De manera muy personal les comparto un breve diálogo interior de aquel entonces y que tiene mucho que ver con esta imagen que les comparto.

El Angelito bueno 👼 : ¿Eres realmente feliz? ¿Esa es la persona con quién quieres estar? 

El Angelito malo 👿 : estás cómoda donde estás, quédate tranquila. Además, nadie te va a querer más que él. Otra  persona no le gustará tus defectos, así que es mejor que te quedes donde estás. 

Yo 👩🏾‍: sí, ¡es verdad!

 Ganando el angelito malvado 👿

De esta manera me quedaba con ese último pensamiento, creyendo que no podía encontrar a alguien mejor, así que me aferraba a esa persona, a pesar de que no era feliz y que según yo, ya conocía mis “defectos”

Por falta de mi amor propio no era capaz de ver más allá de mis propias narices y me conformaba con lo que me decía aquella vocecita convertida en mi baja autoestima e inseguridades.

Con esta experiencia personal pueden ver cómo influye de manera negativa una baja autoestima y falta de amor propio, ya que no somos consciente de nuestro propio valor y nos llenamos de falsas creencias acerca de nosotros mismos. 

El amor hacia uno mismo nos permite  salir de donde no somos felices, no aceptamos menos de lo que sabemos que merecemos, es más fácil captar las señales, las 🚩, los alertas y escuchar nuestro corazón, elegimos nuestro bienestar, priorizando nuestra paz mental y emocional. Amarnos a nosotros mismos nos hace libres.

Siempre podemos encontrar alguien mejor, pero el cambio comienza primero por nosotros mismos. Sino, seguiremos atrayendo el mismo tipo de personas. 

No vale la pena aferrarse a alguien solo porque te hace sonreír de vez en cuando”

Quiero…

Quiero que me mires sin criticarme

Quiero que me escuches sin juzgarme

Quiero que me hables sin mentirme

Quiero que me abraces sin apegos

Quiero que me acompañes sin sofocarme

Quiero que me ayudes sin rescatarme

Quiero que me aceptes sin cambiarme

Quiero que me ames sin necesitarme

Quiero que caminemos juntos en libertad

-María Del Mar-

Hablemos de Autoestima

Hace un par de años atrás yo aseguraba tener  una autoestima super alta, ya que el significado que yo le deba era que ser bonita y saber que era bonita. Esa era la definición que yo le daba a tener una buena autoestima.  Hasta que comencé el camino del desarrollo personal y aprendí el verdadero significado de AUTOESTIMA.

La palabra autoestima se encuentra formada por el prefijo griego «αυτος», «autos», que significa «por sí mismo» o, «hacia sí mismo», adicionado a la palabra estima, que proviene de latín «aestimar», que significa «valorar», «apreciar». Así, la autoestima no es otra cosa de la valoración o el aprecio hacia sí mismo.

Cuando supe esto comencé a cuestionar cuanto me valoraba y me di cuenta que estaba muy lejos de tener una autoestima alta. Empecé a prestarle atención a mi dialogo interior, y la verdad eran bastante tóxicos, era muy crítica y dura conmigo misma, hasta llegué a pensar que yo era mis pensamientos, por que me repetía tanto el mismo diálogo que terminé por creérmelos.  También comencé a observar cómo me trataban ciertas personas y pude notar que  era  de una manera no muy positiva, pero era justo como me trataba yo, esas personas eran solo un reflejo de la relación que tenía conmigo misma. En ese proceso de introspección pude ver cosas que fueron duras pero necesarias de aceptar. 

Ya siendo consciente de esto me dediqué a trabajar en mi autoestima y amor propio.  Inicié con  repetir afirmaciones, al principio fueron palabras vacías; si embargo llegó un momento que se volvieron mi mantra, y fui sintiendo en mi interior cada palabra que repetía. Tomé un cuaderno en donde a diario escribía 5 aspectos positivos de mí, al comienzo fue un poco incómodo  debido a que no encontraba cosas positivas sobre mí y  no era por que  no las tenía, solo que me costaba reconocerlas,  luego me fui conociendo y se me fue haciendo cada vez más fácil. Practiqué verme al espejo y decirme cosas bonitas, contemplar cada parte de mi cuerpo en el que fui aceptando mis pequeñas rarezas, mis debilidades y maravillosas cualidades. Estuve muy atenta a mi diálogo interior, mis pensamientos, aprendí a disfrutar de mi compañía, a ser compasiva conmigo misma  y a perdonar, en el que fui  soltando sentimientos negativos que habitaban en mi interior. Me atreví a salir de mi zona de confort, en el que hacía cosas nuevas y diferentes. Así fui confiando en mí, y entonces se me fue haciendo cada vez  más fácil amarme, conocer mi valor  y lo que realmente merezco, mi corazón estaba sanando. De esta manera mi vida comenzó a florecer  ya que empecé a estar en paz con mi interior y a verme con ojos de amor. Ahora solo busco mi bienestar, soy mi prioridad y me enfoco en mi felicidad. 

Una de las cosas que he aprendido es que hay una cosa que sana todo problema y es amarse a uno mismo. Cuando comenzamos a amarnos nuestra vida mejora ya que si estamos bien con nosotros mismos, estaremos bien con todo lo que nos rodea.

Ojalá un día…

Ojalá un día te tomes el tiempo de conocerte y te des cuenta de lo maravillosa que eres y lo mucho que vales, que no hay dos como tú, porque eres única en el mundo. 

Ojalá un día te des cuenta  que eres  una mujer extraordinaria que te merece todo lo mejor que nos ofrece la vida. 

Ojalá un día te aceptes tal como eres, con todas tus imperfecciones, debilidades y momentos no tan buenos. 

Ojalá un día te hables bonito y te trates como tratas a esa persona que más amas. 

Ojalá un día al mirarte al espejo te digas ¡WOW QUE HERMOSA SOY!

Ojalá un día te pongas como prioridad, pienses más en ti y aprendas a poner límites.

Ojalá un día te sientas tan orgullosa de ti misma que aprendas a ser admiradora número uno.

Ojalá y un día te des cuenta del camino que realmente quieres recorrer y te permitas transitarlo.

Ojalá un día aprendas a escuchar tu corazón que siempre te guiará hacia donde  deseas ir realmente.

Ojalá un día seas consciente de la valentía y la fuerza interior que tienes.

Ojalá un día te des cuenta que no necesitas demostrarle nada a nadie porque con el solo hecho de existir ya te hace suficiente y merecedora.

Ojalá un día te des cuenta que eres amor, alegría, bienestar y felicidad, esa es tu verdadera esencia.

Ojalá un día te des cuenta de tu poder y te permitas brillar.  

Ojalá un día encuentres en ti el amor que esperas recibir de otros.

Ojalá un día puedas amarte a solas y en silencio, en donde tú seas tu mejor compañía. 

Ojalá  un día te des cuenta que no necesitas a nadie para ser feliz. 

Ojalá y un día te des cuenta  cómo se ilumina tu rostro cada vez que sonríes.

Ojalá un día te des cuenta que hay una sola cosa que cura todo problema y es  el amor hacía ti misma.

Ojalá un día te amas tanto que todo lo que buscas lo encuentre en ti, porque todo ese que buscas, no está fuera de ti, está DENTRO DE TI.

María Del Mar